Día 1.455 de eRepublik
No sé si sabréis que hace unos días recibí dinero por mi
trabajo, increíble pero cierto. Un tan Sumsura, un tío bajito, de orejas
grandes y piel olivácea, tiene organizado una especie de concurso y dan dinero
y todo por escribir… y ese fue el principio de mis desventuras.
La Marmota Phil (véase crónica anterior) extrañada al
verme llegar con un hacha y aún convencida de que me dio la combinación
ganadora del Euromillones.
Con tales pensamientos me hallaba en la barra del bar de
debajo de mi casa, con mi tostada con aceite y ajo y mi cafelito cuando un
recluta bisoño, un recién nacido en esta mierda de eMundo llegó sudoroso y
vociferante.
Típico novato en sus primeros días en el eMundo, aún sin
tener muy claro que no hay pelotones de arqueros ni por dónde está el
gatillo.
-¡A las armas, a las armas! ¡eBrasil ataca…!
-…las Canarias, sí, ya lo sé- completé su frase antes de
darle otro sorbo al café.
-¡Sí, sí, eso! ¡Y eso después de que en eBrasil…!
-…nos rechazaran el día antes- volví a terminar su frase
dándole un bocado a la tostada.
-¡Eres adivino!- me espetó sorprendido el novato.
-Claro, sí, adivino… lo cojones- añadí filosóficamente
mientras me goteaba aceite por la barbilla hasta encontrar su destino en la
camisa. Pero entonces se me encendió una luz en mi oscuro cerebro.
-Efectivamente, soy adivino, para qué negarlo, un don que me
dio en herencia el nigromante de la corte del Marajá de Capurtala en uno de mis
viajes por el eMundo a la busca de aventuras- improvisé como yo sólo sé hacerlo
cuando huelo una oportunidad… y aquello olía bien.
-Esta es mi tarjeta- le dije tendiéndole una de tantas que
había mandado hacer junto con numerosa documentación falsa desde que la
GestapoeRepublik me identificó para mi doble chocopunteo- y ten más para tus
amiguitos.
-El Gran Espaugylofky. Adivino Titulado Polivalente. Lo
mismo le predigo el futuro como hago favores sexuales a ricas viudas. Echo las
cartas, hago cartas astrales y a los Reyes Magos. Módicos precios prediciendo
guerras y sus resultados, se financia y
se hacen precios especiales a grupos.
-Pues me vendrían bien tus dotes y conocimientos de los
astros para ver en qué acaba todo esto- comentó para mi deleite y el de mi
cartera la ingenua criatura.
-Veoooo… veooo… veo una enfermedad reciente en tu familia y
eres piscis- dije con los ojos en blanco y rígido en el taburete en un golpe de
efecto.
-Soy acuario y no sé a qué se refiere, mi padre está como un
roble, mi madre hace maratones todos los fines de semana, mi abuelo va para
centenario y mi bisabuela es la que me ha traído en coche desde la batalla
antes de ir a su clase de aerobic…
-Acuático al fin y al cabo y me refería a una enfermedad
menor, déjame acabar… una enfermedad molesta pero leve que a veces te impide
respirar y a veces te hace estornudar- dije atisbando con un ojo el pañuelo
verdoso y húmedo que asomaba de uno de los bolsillos de su uniforme.- Son 100
ESP- aproveché ante su sorpresa extendiendo la mano. Sin dejarlo reaccionar
tomé el dinero que sacó de su guerrera.- Predecir el resultado de guerras es
más caro, pero no habría ningún problema.
¿Cómo no se me había ocurrido antes este negocio? A veces
pienso firmemente que el alcohol me está embotando el cerebro, pero luego me
tomo un whisky y me doy cuenta de que es una tontería pensar así e incluso no
recuerdo sobre qué pensaba. Lo cierto es que por la tarde, en cuanto perfilé el
marketing, aparecí por la oficina (el bar, que parece que no me conocéis),
llegué a un acuerdo con el dueño sobre el porcentaje a repartir y me instalé al
fondo de la barra con mi nueva indumentaria, mi bola de cristal, mis cartas, un
poster de Iron Maiden porque no encontré nada más místico y diabólico a mano y
un gran cartel que me había hecho con una sábana donde ponía: El Gran
Espaugylofky predice el futuro de la guerra (sólo por las tardes), 250 ESP la
consulta. Se hacen cartas astrales para llevar, calentitas y caseras. Sólo se
admiten clientes de nivel 20 o inferior.
Espaugyl caracterizado como “El Gran Espaugylofky” a la
espera de incau… de clientes.
Mi primer cliente no me defraudó, un bisoño, con el arma
cogida del revés, como casi todos, sin tener muy claro por dónde salían las
balas, con infinidad de consignas sobre matar monos escritas en su casco
reluciente recién estrenado y más perdido que un Admin el Día del Padre. A este
y a todos los demás le predije que, después de una larga lucha, Canarias podía
perderse, aunque quizás no, lo cierto es que, si se perdía, eBrasil atacarían
Andalucía (con un RW en Canarias mientras tanto), pero que Andalucía casi
seguro que sería bien defendida y luego tomaríamos la iniciativa,
reconquistaríamos Canarias y atacaríamos Norte de eBrasil… pero sin éxito. El sorprendido novato me dejó hasta propina… inocencia,
bendita inocencia… y no fue el único.
Ejemplo de perfil intelectual de los clientes de “El Gran
Espaugylofky” que tantas alegrías han dado a mi cuenta corriente.
El negocio fue bien, para qué negarlo, me aseguré de que mis
predicciones siempre estuviesen dirigidas a novatos sin experiencia y sólo
sobre la guerra, nada del precio de los panes o de las armas o los números del
Euromillones, no quería acabar como la marmota de mi anterior crónica. Pero,
como soy un curtido hombre de negocios y sé que siempre puede haber clientes
descontentos, al día siguiente quien venía a buscar al Gran Espaugylofky sólo
hallaba a un Corresponsal de Guerra que copiaba crónicas anteriores de la misma
guerra sin fin mientras pedía alegremente otra cerveza que igual hasta pagaba.
Desde Andalucía, prediciendo que de aquí o de Norte de
Brasil no pasa ni eDios, se despide este corresponsal y el Gran Espaugylofky
(rebajas a grupos).
Espaugyl






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